Carta abierta del Movimiento Migrante Mesoamericano a Barack Obama
Fecha Monday, 09 February a las 20:47:23
Tema Noticias de Mexico


* Leyes, flujos migratorios y Madre Tierra.
* Terrorismo de Estado, agravios perversos y soluciones urgentes.
* Nunca antes tanta gente había sido expulsada de su habitat.

Marta Sánchez Soler / Carta Mesoamericana
Ciudad de México


Parece que está de moda escribirle a usted, Presidente Obama. 

Yo misma soy parte de Miredes Internacional, que entregó en la Embajada estadounidense, una carta dirigida a usted en la cual, entre otros temas de plazo medio, le solicitamos acciones urgentes para detener las redadas y las deportaciones que han sumido a la comunidad migrante latino-mexicana en una crisis colectiva de terror que provoca grandes sufrimientos a las familias separadas.

Aunque soy una de las redactoras y firmantes de la carta, deseo darle a conocer algunos asuntos que, por el carácter colectivo de la misma, no pudieron ser incorporados. Así pues, sirva este documento como postdata personal de la carta anterior.

- ACERCA DE LEYES, FLUJOS MIGRATORIOS Y LA MADRE TIERRA:

Es claro que el fenómeno migratorio ha rebasado a las leyes en la materia de todo el mundo. Leyes que, en su mayoría, fueron construidas cuando el sistema económico-político capitalista transitaba por una fase más atemperada y aun tenían vigencia los Estados nacionales.  Hoy, los sistemas económicos dominantes cruzan por la brutalmente deshumanizada fase de la globalización.

El trabajador ha sido reducido a un insumo desechable, reemplazable, y las fronteras de los Estados nacionales han sido rebasadas por los intereses económico-financieros internacionales que, como bien se dice, no tienen patria.

El modelo resulta en un desarrollo desmesurado del 20% de la población mundial, que absorbe el 84% de todos los recursos del mundo, mientras que el 80% de la gente del planeta está condenada a conformarse con el 16%.

Esta escandalosa desproporción entre los países ricos y el resto del mundo, se repite al interior de los países pobres, en los que una minoría acapara la riqueza disponible. 

Vemos enormes desigualdades entre el Norte y el Sur, y también al interior de cada sociedad, donde la riqueza mal distribuida provoca desigualdades insostenibles. La riqueza acumulada en pocos provoca simultáneamente la inseguridad de los que tienen y la desventura de los que no tienen.

Aun más, si no fuera suficiente que el sistema económico-político capitalista tenga la capacidad de destruir la posibilidad de una vida digna y feliz para los humanos, también tiene la capacidad de destruir al propio planeta y hoy, nos enfrentamos a una desestabilización climática que responde al tipo de modelo de desarrollo altamente consumidor de energía fósil y origen de las transformaciones climáticas.

Los estudiosos de la relación que existe entre crisis ecológica y migración, plantean que los cambios experimentados en los últimos años en el orbe producirán movilizaciones masivas y forzadas de personas, y que estamos realmente en la antesala de un nuevo tipo de migraciones que agudizará el desplazamiento de la gente en el futuro.

Antes del fin de este siglo, podríamos tener entre 150 y 200 millones de desplazados forzados por la sequía y las inundaciones.

Se anuncia también que podríamos tener en los años próximos 60 millones de desplazados forzados en las zonas rurales del mundo particularmente del Sur, si se continua con la pretensión de incrementar el cultivo de los agrocombustibles.

A causa de este modelo depredador, la gente sale en busca de mejorar. Nunca antes tanta gente había sido expulsada de sus hábitats naturales y culturales al ser desechados por sistemas que ya “no los necesitan”, y saldrán aun más a causa de los fenómenos climáticos devastadores.  

No es suficiente maquillar el sistema que nos ha llevado a la presente crisis global. No podemos conformarnos con “cambiar, para que todo, a la postre, quede igual”.  Esto constituye el mayor peligro para su gobierno, señor Obama, quiero decir, que con su influencia humanista y carismática se logre atenuar la intolerancia de su sistema, solo para continuar con más de lo mismo.

1.- La solución a los graves problemas de los migrantes en el mundo reside no tanto en reformas a las leyes y políticas migratorias, sino en un cambio en el modelo económico que sitúe a la naturaleza y al ser humano con su capacidad creativa y productiva al centro de la toma de decisiones de política económica.

De no ser así, el mundo continuará enfrascado en insolubles asuntos de seguridad nacional, donde los recursos humanos y materiales se concentrarán en seguir involucionando por la vía de la contención, cierre de fronteras, criminalización del migrante y también del pobre, militarizando la seguridad interna, aumentando la represión e instalando “nuevas directivas de retorno”, “muros de la vergüenza””, “rutas de la infamia”, concesionando los flujos migratorios al crimen organizado, etc.

Esas medidas que no son ni remotamente capaces de retener a la gente en geografías en las que no puede alimentar a la familia o donde sus vidas peligran.

- TERRORISMO DE ESTADO

Estando así las cosas, y en la incertidumbre de que su gobierno sea capaz de lograr la transformación del modelo económico-político, cosa que parece inalcanzable, inicio el recuento de algunos de los agravios más perversos que padecen los migrantes y que reclaman urgente solución.

2.- Es urgente eliminar la noción, artificialmente construida, que ser migrante es igual a ser criminal.

Desmantelar la criminalización de los migrantes iniciada a partir de la promulgación de la "Ley Anti-Terrorismo y Pena de Muerte Eficaz" y la “Reforma para la Inmigración Ilegal y Acta de Responsabilidad de Inmigración" (1996-09-30), en que se elevó a categoría de delitos (felonies) una variada cantidad de faltas menores (misdemeanors), con la evidente intención de construir expedientes criminales a partir de los cuales se niegan las solicitudes de regularización migratoria y se castiga a los sorprendidos solicitantes con cárcel y/o deportación.

El efecto combinado de ambas leyes resultó en una dramática ampliación de la figura jurídica "extranjero criminal" que ahora incluye a migrantes—documentados e indocumentados— que utilicen documentos de identidad apócrifos y números de Seguro Social inventados o ajenos.

O que hayan sido condenados por cualquier tipo de delito menor no violento, como manejar sin licencia, extraer artículos de una tienda o alguna riña callejera menor, agregados a un amplio catalogo de "delitos migratorios", y se redujeron drásticamente los derechos y las garantías constitucionales de los migrantes y sus familias.

La situación se complica aun más después de los ataques del 9/11 con la promulgación del Acta Patriótica que estableció las condiciones legales para detener a los no-ciudadanos indefinidamente y otorgó al Fiscal General, amplios poderes para eliminar las libertades civiles constitucionales de quienes fueran sospechosos de terrorismo, sin necesidad de apegarse al debido proceso judicial.

La cacería de "fugitivos extranjeros" se inicia a la creación del Departamento de Seguridad Nacional que tiene como "prioridad principal prevenir atentados terroristas contra la nación y proteger a la nación de personas peligrosas".

Y, a partir de 2003, su área operativa de inmigración y aduanas, Immigration & Customs Enforcement (ICE), cumple acuciosamente con su propósito estratégico de "detener y remover criminales y otros indocumentados deportables para disuadir la migración ilegal y proteger la seguridad pública."

Así, al amparo de estas leyes, políticas y programas, la autoridad actúa impunemente con absoluta discrecionalidad, mientras elimina las garantías individuales y derechos constitucionales de la población migrante indocumentada, documentada y también de ciudadanos estadounidenses que correspondan con los perfiles estereotipados de terrorista potencial que, en resumen, implica a todo aquel que no sea WASP, acrónimo en inglés que significa blanco, anglosajón y protestante, donde no hay cabida para ninguna de nuestras etnias migrantes que empatan mas puntualmente con los estereotipos de los potencialmente peligrosos, aunque jamás algún migrante latino-mexicano haya cometido algún acto de terrorismo en contra de Estados Unidos de América.

Nuestra comunidad nunca midió las implicaciones de todos estos cambios que trastocaron las reglas no escritas por las que se regia la migración laboral indocumentada, tolerando su presencia en tanto no exigieran ejercer a plenitud sus derechos humanos culturales y laborales. Los latino-mexicanos no se reconocieron como criminales de la pobreza y de la migración.

Y es que cuesta trabajo concebir que todos -o casi todos-  los migrantes en los Estados Unidos estemos sujetos a un expediente criminal. Nunca supo la comunidad cuando fue que "un numero chueco" se convirtió en robo de identidad,  ni cuando…"me agarraron al cruzar, pero pasé al tercer intento" se convirtió en doble deportación con implicaciones penales; apenas nos estamos dando cuenta que la ayuda humanitaria pasó a ser ayuda a un fugitivo de la justicia, y cuando participar en el movimiento santuario constituía conspiración contra el gobierno de Estados Unidos.

3.- Por todo lo anterior, es urgente eliminar la impunidad con la que las autoridades ejercen un verdadero terrorismo de estado en contra de la población civil especialmente contra los migrantes indocumentados; pero también en contra de los residentes documentados y los ciudadanos, esto implica derogar algunas de las disposiciones señaladas arriba y con una “Orden Ejecutiva” declarar una moratoria a las redadas y deportaciones hasta en tanto no se considere una reforma migratoria con criterios mas razonables y humanitarios.

- NO TAXATION WITHOUT REPRESENTATION

A pesar que la ley prohíbe trabajar sin autorización en Estados Unidos, los migrantes encuentran trabajo y, en su mayoría, los empleadores enteran los movimientos de nomina y las retenciones fiscales a la Administración del Seguro Social.  Cada año, el Seguro Social recibe millones de reportes en el formato denominado W-s.  Cuando el nombre no corresponde con el número, este formato es retenido en el llamado Earnings Suspense File, “Archivo de Ingresos Suspendidos”

El mapa de las formas W-2's que tienen discrepancias entre el # de SS y el nombre, encaja como guante con la distribución geográfica de los migrantes y con los tipos de trabajo que típicamente desempeñan.

Una auditoria reveló que más de la mitad de trabajadores que sometieron las formas de reporte W2 con números irregulares de Seguro Social (1997-2001), procedían de únicamente tres estados: California, Texas e Illinois, 10% trabajaban en restaurantes, 10% en la construcción y 7% en tareas agroindustriales.

El Inspector General de la Administración del Seguro Social, Patrick O'Carroll, informó al Congreso que está cierto que los trabajadores indocumentados son la fuente que alimenta una buena parte del efectivo no-reclamado.

Las cifras del 2005, indican que, en los últimos años, la cantidad retenida en la “cuenta suspendida” (ESF) esta creciendo a ritmo sin precedente, $8,000. Millones de dólares anualmente, mientras que la cantidad acumulada a la misma fecha es de $585,000 millones de dólares, que pueden ser reclamados cuando los dueños indocumentados de las mismas logran permisos de trabajo.

Cualquier tipo de migración ayuda a mejorar las finanzas del seguro Social estadounidense porque los nuevos migrantes tienden a estar en edad laboral por lo cual tienden a contribuir mas de lo que reciben del sistema.

Los migrantes indocumentados ayudan aun más a solventar los fondos de retiro del Seguro Social Estadounidense, porque jamás podrán recibir los beneficios.

El sistema tributario de Estados Unidos, y la Administración del Seguro social, no pueden continuar expropiando parte del sueldo de los trabajadores indocumentados mismos a quienes les niega la posibilidad de una Regularización migratoria. 

4.- Suponiendo que la mitad del monto acumulado en la cuenta ESF es acreditable a migrantes mexicanos indocumentados, la cifra resultante alcanza unos 400,000 millones de dólares, patrimonio de mexicanos, que bien pudiera ser invertido proyectos binacionales de desarrollo sustentable y humano de los pueblos expulsores, en programas educativos, sociales o de alivio a la pobreza.

Lo que no puede continuar es la expropiación de facto de parte de salarios devengados sin que los aportantes reciban ningún beneficio ni mejora en su calidad de vida.

Bueno, quedan muchos temas aun en el tintero, la cantidad de agravios atribuibles al sistema económico-político que su nación ha impuesto en el mundo, es inagotable.  Me reservo algunos para una post- data posterior, al tiempo que le deseo el mejor de los éxitos en su gestión, de su éxito depende la posibilidad de una era menos brutal para los pueblos en movimiento que las políticas imperiales unilaterales han provocado en el mundo.

Le reitero la seguridad de mi consideración,

Atentamente,

Marta Sánchez Soler
Movimiento Migrante Mesoamericano







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