Barack Obama rompió récords en su primer año de gobierno al postular a 48 latinos a puestos de alto nivel, muy por encima de sus predecesores George W. Bush y William Clinton.
Sin embargo, y a pesar de ser la minoría racial más grande de Estados Unidos, la comunidad latina sigue subrepresentada en el gobierno federal, lo que disminuye su peso en la toma de decisiones y al fijar la agenda política del país, afirman expertos.
Aunque son el 15 % de la población de Estados Unidos, los latinos alcanzan apenas 7.5 % de la fuerza laboral en el gobierno federal, según cifras de la Oficina de Administración de Personal (OPM).
"Si no tenemos una voz latina cuando se toman las decisiones de estrategia, de política, de cómo va a ser la agenda entonces no vamos a ser incluidos", dice Arturo Vargas director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos (NALEO), quien impulsa la entrada de más latinos.
Destacando entre los nombramientos sujetos a confirmación, la histórica nominación a la Suprema Corte de la jueza de origen puertorriqueño Sonia Sotomayor, demostró que Obama intenta tener un acercamiento con la comunidad hispana.
Sin embargo, las tendencias de contratación a más bajos niveles en el Gobierno federal muestran que los hispanos están sobre representados, especialmente si compara su peso demográfico con otros grupos raciales.
Así, mientras los afroamericanos sólo representan 12.8 % de la población de Estados Unidos, en el Gobierno federal, alcanzan un 17.2 % del total de empleados, lo que les permite tener voz en el proceso de toma de decisiones.
Incluso frente a los asiático-estadounidenses, los hispanos están en desventaja pues mientras este grupo alcanza 4.5 % del total de la población, en el gobierno federal ocupa el 5.3 % de las posiciones disponibles.
Con 48 nominaciones de Obama a puestos clave, incluyendo dos ya confirmados en el gabinete -Hilda Solís en el Departamento de Trabajo, y Ken Salazar en el Departamento del Interior- la Administración pareciera querer dar un giro de apertura hacia los latinos.
"No es una coincidencia que las agencias que han sido encabezadas por latinos sean las que más han empleado a latinos. Y si hoy vamos a los departamentos del Interior y de Trabajo, va a ver más presencia", dice Vargas.
Según las cifras oficiales, la agencia federal con más presencia de hispanos es la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) con 31 %, incluida buena parte de la Patrulla Fronteriza.
Pero si bien las nominaciones latinas de Obama -alcanzando 48 hasta diciembre de 2009- reflejan un interés de conectar con una comunidad, los expertos advierten que ese gesto no es suficiente para olvidar otras prioridades.
"Por un lado, sí. Esto refleja la meta de la Administración al menos de forma simbólica de acercarse a la población latina o hispana", asevera Gabriel R. Sánchez, profesor de ciencia política en la Universidad de Nuevo México, en Albuquerque.
Según los especialistas, sólo dos de los latinos propuestos por Obama tienen una influencia directa en las decisiones de la Casa Blanca: Cecilia Muñoz, de origen boliviano, y Adolfo Carrión, de origen puertorriqueño.
Ex vicepresidenta del Consejo Nacional de la Raza, Muñoz es directora de asuntos intergubernamentales de la Casa Blanca, mientras que Carrión dirige la Oficina de Política Urbana.
"Ellos sí están ahí, ellos sí sabemos que están en todas las reuniones diarias de estrategia en la Casa Blanca, en las que se planea hacia dónde ir", apunta Vargas.
Influyentes.- De acuerdo con especialistas, Cecilia Muñoz y Adolfo Carrión tienen una influencia directa en las decisiones de la Casa Blanca. Sonia Sotomayor es la primera jueza hispana en la Suprema Corte de Estados Unidos.
Cecilia Muñoz, 48 años, de origen boliviano, directora de asuntos intergubernamentales de la Casa Blanca, cuenta con amplio historial como activista por la defensa de los derechos de inmigrantes (al menos 25 años). Fue vicepresidenta del Consejo Nacional de la Raza. Obtuvo una licenciatura en inglés y Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Michigan en Ann Harbor. Posteriormente, obtuvo una maestría de la Universidad de California en Berkeley.
Adolfo Carrión, 49 años, de origen puertorriqueño, antes de llegar a ser director de asuntos urbanos, fue presidente del condado del Bronx durante dos períodos y también dirigió la influyente Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos (NALEO). Obtuvo su licenciatura en estudios de religión y filosofía en de King's College en 1985 y una maestría en Planificación Urbana de Hunter College, en 1990.
Sonia Sotomayor, 55 años, de origen también puertorriqueño, es la primera jueza latina de la Suprema Corte de Justicia. Trabajó como abogada en uno de los bufetes privados de Nueva York. En 1992 se convirtió en la jueza más joven y la primera magistrada hispana de la ciudad y, cinco años después, llegó al Tribunal de Apelaciones del II Distrito Federal. Estudió en Princeton y posteriormente en Yale.