Los miembros de “Trabajo por México” aseguran que un tema que quedó inconcluso y manejado débilmente por falta de interés y temor a una participación masiva de compatriotas, fue el llamado voto de los mexicanos en el exterior.
Esperan que ese asunto quede concluido en este sexenio, para que existan las garantías necesarias para que los mexicanos que residen fuera del país puedan participar sin temor ni tener los obstáculos como los vividos en la pasada elección, y hacen diez propuestas para que se integre una Asamblea Constituyente en 2010 que exija:
1) Resolver la controversia constitucional entre los artículos constitucionales 35 y 41 y derogar el 218 del COFIPE.
2) Tener cien diputaciones plurinominales con voz y voto para mexicanos en el exterior.
3) Tener cien diputaciones para la sociedad civil organizada de México.
4) Evaluación documental, examen físico y mental a todos los diputados y senadores.
5) Revocación del mandato.
6) Referéndum y plebiscito
7) Consejos ciudadanos en los 300 distritos electorales del país.
8) Cuando los candidatos a diputados no obtengan mayoría de 50+1% del padrón electoral, repetir la elección con candidatos ciudadanos
9) Antes de tomar otra responsabilidad pública de los diputados, que exista una real rendición de cuentas de su partido y de los representantes del mismo en cuanto a utilización de recursos y acciones parlamentarias.
10) Avanzar en una democracia participativa y comunitaria.
A Cándido Morales, comisionado del Instituto para los Mexicanos en el Exterior, se le exige practicar una democracia genuina dentro de ese organismo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, por el alto costo que paga el país y por su permanencia dentro de ese órgano.
En cuanto al asunto de los consulados, “Trabajo por México” dice respetar las instituciones de México y Estados Unidos, pero sin participar en las decisiones de cada una de ellas, por lo que solicita respeto a los compatriotas radicados en el exterior del país.